Todo lo que necesitas saber sobre el estrabismo

estrabismo

El estrabismo es la incapacidad para mantener los ojos alineados correctamente. Hablando en plata, que mires al frente y los ojos, uno o los dos, aunque tú quieras, no miren en esa dirección.

Suena mucho mejor decir que uno es estrábico a que es bizco o bizca. La Real Academia de la Lengua nos dice que bizco es ‘alguien que sufre de estrabismo y que por ende tiene uno o ambos ojos con una desviación de la dirección normal’ pero, aunque no lo especifique en su definición no deja de ser una palabra con connotaciones algo ofensivas. En esta percepción puede que haya influido que hasta el refranero popular se mofe sobre esta patología que, sin embargo, no es cosa de broma…

Hoy por hoy, existen muchas formas de solucionar el estrabismo, pero

¿Por qué se produce el estrabismo?

El ojo para moverse necesita del trabajo conjunto de seis músculos distintos. Cada uno de ellos es el responsable de los movimientos a la derecha, a la izquierda, arriba y abajo, pero para centrar la vista necesitan estar los seis perfectamente coordinados.

El estrabismo aparece cuando hay problemas neurológicos o anatómicos que entorpecen el control y la función de estos músculos extra oculares. El problema puede surgir en los mismos músculos, en los nervios o en los centros de visión del cerebro, que controlan la visión binocular, es decir en nuestra capacidad de ver con los dos ojos a la vez.

Distintos tipos de estrabismos

Esta desalienación ocular tiene un nombre, estrabismo, pero recibe distintos “apellidos” en función de hacia donde se dirige o mira cada ojo: si un ojo mira al objeto observado y el otro se desvía hacia adentro se le llama esotropía; si el ojo está girado hacia afuera su nombre es exotropía; si mira hacia arriba hipertropía y hacia abajo hipotropía.

En función de cómo sean esos movimientos involuntarios el estrabismo puede ser constante o intermitente. Y si afectan siempre al mismo ojo se denominará estrabismo unilateral y estrabismo alternante si cambia de un ojo a otro.

Cuando la desalineación es muy grande el estrabismo se llama de ángulo grande y si los movimientos de ojos son menos evidentes se trata de estrabismo de ángulo pequeño.

Molestias debidas al estrabismo

Si el estrabismo es muy pronunciado no suelen aparecer molestias como dolor de cabeza o fatiga ocular debido a que el cerebro asume esta circunstancia “extraña” y no se esfuerza en enderezar los ojos.  Lo que sí se suele producir es una ambliopía grave en el ojo desviado si no se trata a tiempo, es decir, el ojo experimenta una pérdida de visión significativa.

En cambio, los estrabismos que en principio parecen menores o de poca importancia pueden generar síntomas visuales muy incómodos sobre todo si se producen de forma intermitente o alternante.  Al dolor de cabeza y al constante cansancio ocular se pueden sumar incapacidad para la lectura normal, visión inestable e incluso, temblorosa.

¿Cómo afecta física y psicológicamente el estrabismo?

Los estrabismos pueden afectar psicológicamente a las personas que los padecen ya que al ser una condición que es fácilmente apreciable incide en la autoestima causando incomodidad en la relación con los demás.

En cuanto a las afectaciones físicas no son las mismas en un adulto que en un niño. La mayor parte de los adultos con estrabismo lo han tenido desde que eran niños. Sin embargo, en algunas ocasiones, comienza más tarde.

Cuando un ojo no está alineado, se envían dos imágenes diferentes al cerebro. En un niño pequeño, el cerebro ignora la imagen de ese ojo y solo ve la imagen del ojo que tiene mejor visión. En consecuencia, el niño pierde la percepción de profundidad.

Aquellas personas adultas que, debido a un accidente, una intervención o una enfermedad desarrollan estrabismo, a menudo tienen visión doble. Esto se debe a que el cerebro ya ha aprendido a recibir imágenes de ambos ojos, no puede ignorar la imagen que obtiene del ojo desviado; por lo que terminan viendo dos imágenes.

El estrabismo en los bebés

La visión de un recién nacido está inmadura. Normalmente presentan ojos cruzados o esa frase que hemos oído tantas veces, “este niño mete el ojo”. A medida que el niño madura y crece, el sistema visual y cerebral alcanza su maduración y en muchos casos se estabiliza.

Algunos tipos de estrabismo, sin embargo, no desaparecen durante el crecimiento del niño. Para evitar la visión doble que se produce con esta anomalía congénita, el cerebro suele “desconectar” el ojo afectado con lo que vuelve a surgir el ojo vago.

Algunos niños hipermétropes que no usan corrección intentan enfocar para compensar la hipermetropía, y desarrollan un tipo de estrabismo llamado esotropía acomodativa, en la que los ojos de desvían debido al esfuerzo excesivo para enfocar. Esta condición generalmente aparece antes de los dos años de edad, pero también puede originarse a una edad más avanzada del niño. Con frecuencia, la esotropía acomodativa puede corregirse totalmente con gafas o lentes de contacto.

¿Tiene solución el estrabismo?

Existen distintas soluciones para los distintos tipos de estrabismos. No se puede generalizar, pero en un gran número de casos, el único tratamiento eficaz y más común es la cirugía. Cuanto más rápidamente se trate quirúrgicamente, más posibilidades existirán para que el ojo afectado desarrolle una agudeza visual normal.

En los casos de estrabismo intermitente y de ángulo pequeño, es posible mejorar la alineación del ojo sin cirugía, con terapia visual, con gafas y seguimiento constante por el especialista.

En algunos casos, una inyección de toxina botulínica (Botox) en el ojo puede ayudar paralizando los músculos que impiden la correcta alineación. El efecto de esta toxina puede durar unos meses, o mejorar permanentemente la alineación, depende del tipo de estrabismo y de la edad del paciente.

Nunca es tarde para tratar el estrabismo

La oftalmología es la especialidad médica que más ha evolucionado en los últimos años. Los avances son continuos y las posibilidades muchas. Vivir con las molestias y los problemas que conlleva el estrabismo no es necesario.

Con la ayuda de nuestros oftalmólogos de reconocido prestigio y experiencia, podremos encontrar el tratamiento que se ajuste a tu caso concreto. Conseguirás unos ojos centrados y una buena visión. Por tus ojos todo lo miramos con detalle.