¿Es buena la zanahoria para la vista?

¿Es buena la zanahoria para la vista?

¿Es buena la zanahoria para la vista?

Salud y alimentación son dos conceptos que están íntimamente ligados. Comer bien y llevar una vida sana no son una garantía de no enfermar, pero sí nos puede ayudar a prevenir diversas dolencias.

La salud ocular, como no podía ser de otra manera, está muy relacionada con la alimentación y, sobre todo, con llevar buenos hábitos de vida: no fumar, descanso, exposición al sol, uso de dispositivos digitales, deporte, actividades al aire libre…

Una alimentación equilibrada, con alimentos ricos en calcio, proteínas y vitaminas, contribuye a tener una buena salud y una buena visión.

¿Quién no ha comido zanahorias para ver más y mejor?

A todos, desde nuestra más tierna infancia, nos han aconsejado e incluso obligado a comer zanahorias porque eran buenas para la vista, ¿Es un mito o una realidad que comer zanahorias es bueno para la vista?

Pues ni una cosa ni otra…

Dejémoslo en un 50% de mito y en otro 50% de realidad.

Es cierto que las zanahorias son ricas en betacarotenos, que son muy buenos reparadores de las células y, por tanto, ayudarían al menos a reparar células dañadas de nuestros ojos. Según nos dice la Organización Mundial de la Salud, los carotenos tienen moléculas de VITAMINA A y su deficiencia es una de las causas más importantes de la ceguera infantil en el tercer mundo.

Entonces, ¿Es buena la zanahoria para la vista? ….

Es cierto que la zanahoria ayuda a la salud ocular, pero no otorga una visión de superhéroe a quien la consume con frecuencia o en exceso. La clave está en una alimentación diversificada y saludable que incluya los nutrientes y vitaminas necesarias que nuestro cuerpo necesite.

El origen del mito si ¿es buena la zanahoria para la vista? viene de la Segunda Guerra Mundial y se ha mantenido hasta nuestros días. Durante la contienda, las fuerzas aéreas británicas, para ocultar a los alemanes el excelente radar que utilizaban, extendieron el rumor de que la agudeza visual de sus soldados se debía a la gran cantidad de zanahorias que consumían los ingleses durante la cena. La mentira estuvo tan bien contada que caló y perduró. Hasta hoy.

Guía de vitaminas y minerales buenos para la vista:

Vitaminas B2, B12 y ácido fólico: protegen la conjuntiva y ayudan a evitar los espasmos oculares o tics. Están presentes en alimentos como el hígado, la leche o las almendras.

Vitamina A: ayuda a mantener la córnea en perfecto estado.  Se encuentra en muchos alimentos como las zanahorias, espinacas, huevo, o tomates…

Vitamina C: importante fuente de antioxidantes que ayuda a prevenir la aparición de cataratas. También ayuda a luchar contra la Degeneración Macular Asociada a la Edad. Alimentos que la contienen: naranjas, brócoli, piña, coliflor, kiwi y pimientos…

Vitaminas E y B2: son muy beneficiosas para el cristalino. La vitamina E y la C consumidas en conjunto son muy eficaces. La vitamina E también es una fuente importante de antioxidantes y ayuda a proteger las membranas celulares, reduciendo el riesgo de aparición de las cataratas. Alimentos ricos en vitamina E son los vegetales de color verde oscuro, los frutos secos y el pescado graso.

Vitamina D: La llamada vitamina del sol, reduce el riesgo de padecer degeneración macular y mejora la función lagrimal por lo que es bueno para tratar el síndrome de ojo seco. Es esencial para el metabolismo y la absorción del calcio. Entre otros alimentos, está presente en salmón, sardinas, caballa, leche y setas.

Cromo: mejora el funcionamiento del músculo ciliar que es el que ayuda a enfocar la visión por lo que su déficit se ha relacionado en algunos estudios con el incremento de la miopía. Está presente en el hígado, carne magra, huevos, pollo, ostras, germen de trigo, pimiento verde, manzanas, plátanos, espinacas, levadura de cerveza, riñón de cerdo y cereales integrales.

Calcio: fortalece la esclerótica, previene la DMAE.  Presente en la leche, yogures, quesos…

Zinc: poderoso antioxidante que ayuda al cuerpo a absorber la vitamina A. Ayuda a prevenir la ceguera nocturna y enfermedades como la degeneración macular y las cataratas.